La muerte de Santa Teresa

La bañera estaba en un cuarto de 4x2, pero se había convertido ante sus ojos en un enorme estanque en el que dos cisnes paseaban y cuyas tranquilas aguas sólo se turbaban con el voluptuoso baile de las aves.

Pintó de color rojo y con esmero el agua del estanque y también los cisnes. Y en un descuido una imagen de Santa Teresa cayó al hermoso estanque confundiéndose entre las aguas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta tu trabajo, excelente, formidable, felicitaciones!!