Un camino de tantos.

Camino marcado por el sol,
por su llegada y su partida,
por su furia repentina 
y por su compasión sublime.

Camino marcado por pasos firmes,
por manos destrozadas,
por el aliento último
y por el esfuerzo máximo.

Camino de la fruta prohibida,
camino rojo sangre, verde savia y negro lodo.
Camino de abrojos y de espinas.

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