De lunes a domingo.
El lunes, el amor se me salió de los bolsillos y se me perdió en los pliegues de los sillones, el martes, se me metió en los ojos cual basura que lleva el viento haciéndome llorar, el miércoles, se me cayó entre la nieve y al ser del mismo color que ella, lo perdí de vista rápidamente, el jueves, lo tuve que dejar al pasar el control de seguridad de la entrada de mi trabajo pues era azul metálico, el viernes se me salió de la jaula en la que lo encierro (tendré que ser más cuidadoso). En fin, no me acuerdo si fue el sábado o el domingo el día que lo perdí, desde entonces ya no lo he visto.
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1 comentario:
Qué padre!
Eres grande Ramón!
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