M-o-l-e-s-t-a.

Y es que me molesta mucho que mi interlocutor finja estar interesado en lo que digo.
Y me molesta mucho más si me hace preguntas para mostrar su falso interés.
Y es que más me molesta cuando las preguntas se acompañan con un bostezo.
Pero me molesta aún más que intente cubrir-disimular-ocultar el bostezo.

Me doy cuenta que todo lo que he dicho y hecho y hasta lo que pienso, no sirve de nada.
Es entonces cuando la fatiga se apodera de mi mente y también de mi cuerpo.

No hay comentarios: