Alguna vez escuché a alguien decir que una casa es para siempre
y es hasta ahora que me doy cuenta
que eso que había escuchado no es más
que una verdad escrita en mayúsculas,
clara e irrefutable, redonda y evidente.
Vivo por la calle odio s/n que cruza con la avenida envidia no. 1.
Sigo aquí porque la casa es grande,
y porque tiene las paredes altas y un amplio jardín.
Sigo aquí porque la renta es barata,
y porque mis vecinos son de las poquísimas personas
que bajo el adjetivo de "tolerables" se cobijan.


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