Casi nunca entiendo a tus ojos porque son de diamante, amante.
Los reconozco sólo cuando se llenan de fuego, ego.
Tu piel es triste y fría como lo es una costra, ostra.
Ni arriba ni abajo ni por encima, cima.
Me gustaría pensar que en tu corazón me hallo, yo.
¿Eres espuma, puma o eres nave, ave?


1 comentario:
Qué bonito Ramón!!
Yo quiero ser ave.
Publicar un comentario