Algún día todo tendrá sentido.

1. Soy el temblor de tus manos, trepidatorio y japonés, de ojos chiquitos. Cuando me escuches es porque ya me he ido y cuando veas mi cara es porque ya nada es como lo pintan.

2. Soy una gota de agua condensada en tu nariz en un día soleado, desértico y borracho, de orejas puntiagudas. Algún día seré hielo y podrás escalar río arriba con un pico y un arnés evitando las garras de los osos.

3. Soy el morado de tus labios, morado berenjena y misterioso, morado prominente y doloroso. Cuando bebas mi sangre sabrás de lo que hablo y todo comenzará a tener sentido.

No hay comentarios: